En Bizi Kiropraktika estamos comprometidos con el cuidado de tu sistema nervioso a través de la quiropráctica.  Aunque el ajuste quiropráctico es la base y eje de nuestro trabajo, también recurrimos a las técnicas de coherencia cardíaca para disminuir la tensión y el estrés que causan subluxaciones vertebrales y crean alteraciones en el funcionamiento del sistema nervioso.

El estrés es un malestar emocional relacionado con sentimientos de baja frecuencia. El estrés no surge solo como respuesta a situaciones o eventos externos; está también relacionado con las percepciones y actitudes emocionales internas que los individuos perpetúan, incluso en ausencia de cualquier estímulo extrínseco identificable. Sentimientos recurrentes de agitación, preocupación, culpa, ansiedad, enfado, juicio, miedo, resentimiento, descontento, desconexión, incomprensión, infelicidad, inseguridad, depresión, dudas… que se consideran sentimientos de baja frecuencia, consumen gran parte de nuestra energía emocional e interrumpen nuestra conexión con el mundo. Con el tiempo, un estado de estrés se vuelve tan familiar que esencialmente se convierte en una parte definitoria del sentido de identidad de uno mismo. Y llegados a ese momento, ya no nos damos cuenta de que estamos estresados y este estado se convierte en nuestra nueva normalidad interna.

La respuesta al estrés se activa cuando la sensación de control que un individuo tiene sobre su entorno se ve amenazada.

Las emociones relacionadas con el estrés activan el Sistema Nervioso Autonomo (SNA) y el sistema hormonal, provocando cambios en la actividad y función de los demás sistemas y órganos del cuerpo. Ahora sabemos que el corazón, el cerebro, el SNA y el sistema hormonal trabajan juntos y que cualquier cambio en cualquiera de ellos afectará la función del resto de los sistemas y órganos.

En el HeartMath Institute de los Estados Unidos, descubrieron el impacto que el estrés y los sentimientos de baja frecuencia tienen en el ritmo de nuestro corazón. Cuando sentimos emociones como miedo, tristeza, rabia, resentimiento… el corazón emite una señal incoherente al cerebro, que impacta negativamente en los dos subsistemas del SNA, el sistema simpático y el parasimpático. El sistema simpático es el sistema que regula los actos  y las reacciones inconscientes del cuerpo, como la aceleración de la respiración, la elevación de la frecuencia cardíaca, el exceso de transpiración, la dilatación de las pupilas… Su función es también la de activar la respuesta de lucha o huida ante un peligro real o percibido para asegurar nuestra supervivencia.  El sistema parasimpático por el contrario, se encarga de conservar la energía, relajar el cuerpo y ralentizar las funciones de alto rendimiento del sistema simpático.  En resumen, si el SNA fuera el coche, el sistema simpático sería el acelerador y el parasimpático el freno.  Estas dos ramas del SNA comunican constantemente el  Corazón con el Cerebro y trabajan conjuntamente para mantener un estado de equilibrio en el cuerpo.  En un estado de estrés crónico, el cuerpo lucha por mantenerse en equilibrio (homeostasis) y podemos comenzar a sufrir diferentes síntomas y enfermedades.

Por el contrario, cuando sentimos emociones elevadas como el amor, la gratitud, la alegría, la libertad… el corazón empieza a latir rítmicamente, como un tambor, y crea coherencia en el cerebro, creando así un mayor equilibrio en las dos ramas del SNA.  Un Corazón Coherente hace que el sistema nervioso responda aumentando la energía del cerebro, lo que tiene un efecto positivo en todos los órganos del cuerpo. Cuando el corazón y el cerebro trabajan juntos, te sientes más completo, conectado y contento. Los beneficios de la coherencia cardíaca son numerosos, incluida la reducción de la presión arterial, la mejora del sistema nervioso autónomo y el equilibrio hormonal y la mejora de la función cerebral. Lo más importante es que el equilibrio que se crea en todo el sistema permite que el cuerpo se cure y se repare. Cuando mantienes estados emocionales elevados, independientemente de las condiciones de tu entorno externo, también puedes acceder a un tipo superior de inteligencia que te ayuda a tomar mejores decisiones en tu vida.

Entonces, ¿dirías que tener un sistema nervioso sano y un corazón coherente podrían tener un gran impacto en tu salud?

Gracias a la tecnología Insight sabemos en qué estado se encuentra tu sistema nervioso autónomo.  De esta manera, en Bizi Kiropraktika sabemos cómo asesorarte para que puedas generar una mayor coherencia en tu corazón y en tu cerebro.  Mediante la combinación de ajustes quiroprácticos con las herramientas de HeartMath, sabemos que podemos crear cambios positivos en tu SNA.