ZURE OSASUNA ZURE ERANTZUKIZUNA DA

(Artículo escrito por Cristina Elena-Soho Quiropráctica)

Leer este título nos puede traer una mezcla de emociones bastante grandes. ¿Mi responsabilidad? ¿Yo estoy así porque quiero?, todas esas preguntas también han rondado mi cabeza, pero al final si te paras a pensarlo el estado de tu salud actual depende de las decisiones que has tomado todos estos años atrás.

Por un lado esto puede provocarnos pena o rabia por haber tomado decisiones erróneas en relación a nuestra salud los años anteriores, pero, ¿sabes que a partir de hoy también puedes hacer cambios para elevar tu estado de salud a un 100%?.

Saber que nuestros actos tienen consecuencias en nuestra salud, nos ayuda a tomar decisiones más responsables. Con este post queremos explicaros nuestra visión de salud, y enseñaros qué aspectos están bajo vuestro control y por tanto, podéis cambiar o modificar para disfrutar de una mejor calidad de vida.

A veces, tomar esa responsabilidad nos aterra. Saber que las acciones que tomemos pueden aumentar o disminuir nuestra calidad de vida y que nosotros y sólo nosotros somos los responsables, es incluso una responsabilidad que muchos se niegan a tomar. Vivimos esperando que se invente “algo” que haga que nos guste comer brócoli, salga a correr cada día , haga yoga 2 veces por semana y medite media hora cada día por nosotros, pero eso no existe.

Hay varios PILARES DE SALUD, que dependen única y exclusivamente de nuestras decisiones y acciones del día a día.

El primero lo compone la NUTRICIÓN, es decir todo aquello que ingerimos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.  Comida procesada o comida natural.  Panes blancos, azúcares, refrescos, zumos comerciales. Todos estos alimentos están tan procesados que han perdido muchas de sus propiedades. Nos aportan calorías pero apenas alimento, no nos nutren.

Una de nuestras reglas principales es “si no eres capaz de reconocer el nombre del ingrediente, tu cuerpo tampoco”. Empieza a leer las etiquetas de todo aquello que comes y verás la cantidad de ingredientes que desconoces y que no son buenos para tu salud.  Ante esta conversación, normalmente nos preguntamos y entonces, ¿no comemos nada? si nos ponemos a leer todo lo que comemos al final nos quitamos todas las cosas. Y aquí es donde os comento el tomar conciencia y responsabilidad. Vivir con los ojos cerrados no nos hace más sanos nos hace mas ignorantes.

No significa que no puedas salir un sábado a comer a la calle, pero cada semana al ir a hacer la compra toma mejores elecciones sobre lo que pones en el carro, tu cuerpo y el de tu familia te lo agradecerán seguro.

El segundo es el DESCANSO, la frase de: “yo duermo poco, pero de siempre”, es muy común escucharla. Pero también seguida de: “la sensación al despertarme no es de haber descansado”. El sueño es la parte del día que el cuerpo utiliza para reparar y regenerar. Nuestras funciones vitales bajan su ritmo y entran en modo reparación. Dormir y descansar menos no hace más que acortar este proceso de reparación.

El tercero es el EQUILIBRIO EMOCIONAL. A diario estamos sometidos a grandes cantidades de ESTRÉS (físico, químico y emocional) tenemos tantos planes de futuro que nos pasamos el día en ese futuro y se nos olvida vivir en el presente, en el AHORA.  A veces, el cambio, es simplemente un cambio de mentalidad que nos permite darnos cuenta que si vivimos en el día a día y en el presente, parte de esa ansiedad por el mañana se disipa y hasta podemos respirar más!

El cuarto son los HÁBITOS POSTURALES. Cuando os preguntamos de dónde creéis que viene el estrés físico, la primera respuesta siempre es “la postura”, y está claro que todos sabemos que tenemos que cambiar la postura, pero es otra de esas responsabilidades que no queremos asumir. Aquí os dejo algunos comentarios:

  • Para estar sentados lo mejor es no cruzar las piernas, mantener la pelvis en su posición neutra ayuda a mantener la estabilidad de la misma.
  • Para dormir la posición es boca arriba o de lado, nada de dormir boca abajo, la presión y estrés al que se somete la columna cervical es tan elevada que puede provocarnos problemas a corto, medio y largo plazo.

  • Al dormir boca arriba – podemos incorporar una almohada debajo de las rodillas que nos ayudara a descansar la zona lumbar
  • Al dormir de lado la almohada la podemos colocar entre las  rodillas y de nuevo nos permite mantener la pelvis en una posición neutral.
  • La almohada que usamos para dormir tiene que cubrir el hueco entre la oreja y el hombro de manera que si es muy grande la cabeza nos queda muy elevada y si es muy pequeña la cabeza nos quedará muy caída.

 

El último pilar de salud que consideramos es el EJERCICIO FÍSICO. El cuerpo necesita moverse, oxigenarse, contraerse y elongarse. Nos pasamos desde pequeño los días sentados delante de los libros, el ordenador o en la oficina. Y  nuestro cuerpo no está diseñado para esto. Cuando el trabajo que realizamos está repleto de movimientos repetitivos, esos movimientos generan estrés físico. Ese microtrauma repetitivo necesita invertirse. El ejercicio físico, en concreto ejercicios específicos como los de yoga y  pilates permiten al cuerpo y la columna en general recuperar esos pequeños movimientos que el día a día va bloqueando.

Los cimientos firmes para que estos pilares se asienten y permitan mantener el gran tejado que sería nuestra calidad de vida, no es más que un cuerpo funcionando al 100% de sus capacidades, preparado y funcional. Optimizado y listo para rendir con los ingredientes que hemos citado anteriormente. Para nosotros ese nivel óptimo de funcionamiento implica un cuidado de la columna y el sistema nervioso a través del cuidado quiropráctico. 

 

 Liberar de interferencias el sistema nervioso es nuestro primer paso para cuidarnos.